• Alimentación
10 mar16:07

« Con Lely Vector hemos reducido a la mitad la carga de trabajo en la alimentación »

En el GAEC Bauchet somos tres socios: Fabrice, que se incorporó en 1991 junto a nuestro padre; yo, Emmanuel, desde 2005; y Sylvain desde 2013. Gestionamos 213 hectáreas y un rebaño de 350 cabezas de vacuno de carne Blonde d’Aquitaine, de las cuales 150 son vacas de carne. Además, contamos con una actividad avícola.

En 2021 apostamos por el sistema de alimentación automatizada Lely Vector. Con perspectiva, podemos decir que supuso un antes y un después en nuestra organización diaria.

 

Antes del robot: una alimentación exigente y poco flexible

Antes de la llegada del Vector trabajábamos con un unifeed y preparábamos entre seis y siete raciones al día para vacas, novillas y terneros. En invierno dedicábamos aproximadamente 2h30 diarias únicamente a la alimentación del rebaño. Los fines de semana requerían aún más organización y presencia.

Queríamos reducir esa presión, especialmente en los momentos clave, y ganar flexibilidad sin comprometer el rendimiento productivo. Descubrimos el Vector en una feria, visitamos una explotación equipada con el sistema y analizamos distintas opciones. Finalmente, nos decidimos por Lely Vector.

 

Un sistema adaptado al vacuno de carne

En una explotación de vacuno de carne trabajamos por lotes, ajustando la alimentación según la fase productiva y el estado de los animales. El Vector se adapta perfectamente a esta dinámica. El robot no solo distribuye la ración, sino que mide automáticamente la cantidad restante en el comedero y ajusta la siguiente distribución. Esto nos permite optimizar el consumo y reducir prácticamente al mínimo los rechazos.

Hoy gestionamos 13 raciones diferentes programadas por el sistema. Podemos formular una ración específica para cada lote, algo que antes era difícil de asumir operativamente. La alimentación es más precisa, más regular y siempre fresca, lo que repercute directamente en el rendimiento durante el engorde.

 

Más tiempo, mejor organización

La implantación del Vector nos ha permitido reducir a la mitad la carga de trabajo relacionada con la alimentación. Nuestro padre, que trabajaba en la explotación, pudo jubilarse sin necesidad de reemplazo. Antes, los sábados por la mañana debíamos estar los tres preparando las raciones para el fin de semana. Hoy el robot gestiona esta tarea de forma autónoma. Nuestro fin de semana empieza el viernes por la noche. El tiempo que hemos ganado lo dedicamos al seguimiento técnico y a la gestión estratégica de la explotación.

 

 

Control y digitalización con Horizon

Ya estábamos familiarizados con la automatización gracias a la actividad avícola, por lo que la transición fue natural. Tras la puesta en servicio, el periodo de adaptación fue rápido. Con la plataforma digital Horizon podemos supervisar el funcionamiento del sistema en tiempo real, analizar el consumo por lote y ajustar parámetros desde el smartphone. El Vector mide continuamente la cantidad disponible frente al comedero y planifica la siguiente distribución de forma automática, aportando seguridad y control.

 

Un acompañamiento cercano

Antes de realizar la inversión, el equipo del Lely Center nos acompañó en visitas a otras explotaciones para entender mejor el funcionamiento del sistema. Después definimos el nivel de acompañamiento más adecuado según nuestro grado de autonomía.

Valoramos especialmente la reactividad del equipo técnico y su apoyo en la programación y optimización de las raciones.

 

Resultados tras la implantación del Vector

  • Paso de 6–7 raciones manuales a 13 raciones diarias automatizadas, con una mayor precisión en la alimentación distribuida.
  • Mejora de la alimentación a escala de todo el rebaño.
  • Reducción del 50 % del tiempo dedicado a la alimentación.
  • Vacas en mejor condición corporal al final del invierno, sin modificar la ración.
  • Rechazos prácticamente inexistentes, incluso con forrajes heterogéneos, sin comprometer la calidad de la ración.